No solo Modelismo Naval. La Historia tambien cuenta

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Aqui comentaré los trabajos de MN que efectúe de ahora en adelante y sobre los modelos que he construido anteriormente.

La Historia del mar y la navegación, tienen aquí su espacio.

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miércoles, 3 de abril de 2013

San Juan Nepomuceno, acabado.




Después de casi cuatro años, por fin he conseguido acabar este endiablado modelo. Tiene abundantes trampas en el diseño, desde luego el fabricante no se ha esmerado en lograr un producto de calidad, aparte de las dificultades técnicas que se encuentran por falta de claridad en muchas de las instrucciones y en los planos.
Como se puede apreciar en la fotografías he terminado por acabarlo un poco “sui generis”. No va a ser un modelo para concurso ni nada que se le parezca, pero me ha enseñado que esto de los “Kits”, que poco me gusta esta palabreja, no deja de ser algo que hay que estudiar concienzudamente antes de ponerse manos a la obra, ya me paso algo similar con el S.Trinidad de Occre, de menor importancia con respecto a éste modelo de A.L., que aún siendo de las primeras generaciones de la casa, contiene innumerables defectos en su concepción. No es una argumentación  empleada para justificar el final, es que hay ocasiones, durante el montaje, en las que hay que destruir lo construido porque no coinciden medidas o proporciones con las referencias de la bibliografía consultada.


Un ejemplo  de los defectos de diseño y que que mas sorprenden es  que al elaborar las troneras de la segunda cubierta, las que están en la zona del combés, algunas coinciden con las cuadernas que sujetan la cubierta principal, circunstancia que también ocurre con el resto de troneras que ocupan los medio cañones.


En los planos de la arboladura, y mas concretamente en la jarcia móvil, los números correspondientes, a las maniobras de verga y velas, que se reciben en los cabilleros, primero no están todos descritos, y segundo hace coincidir dos o tres maniobras en la misma cabilla, algo inconcebible. También me he permitido, en mis tiempos muertos, elaborar las velas manualmente, como ya he publicado en dos artículos anteriores.

Por primera vez he incorporado el forro de cobre en la obra viva, trabajo verdaderamente minucioso, reiterativo y muy delicado, me ocupó mucho tiempo debido a que lo realicé a partir de una plancha, la cual tuve que cortar en tiras de 6 mm, dándole a la imaginación para poder obtenerlas todas del mismo ancho. 

¿Y la simulación de los remaches?, algo verdaderamente increíble, hasta que se consiguió una definición homogénea fue como una tesis, no poseía herramientas o instrumentos que facilitaran el trabajo, así que se construyó  manualmente, trabajo realmente tedioso, pero que resulta muy espectacular.

El que tardase tanto tiempo no es por lo laborioso, he alternado esta actividad con la construcción de una sección del Ballenero de Red Bay y continúo con la S.María, que espero acabar en un futuro no lejano.




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