No solo Modelismo Naval. La Historia tambien cuenta

Bienvenido a mi blog.
Aqui comentaré los trabajos de MN que efectúe de ahora en adelante y sobre los modelos que he construido anteriormente.

La Historia del mar y la navegación, tienen aquí su espacio.

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viernes, 22 de febrero de 2008

NAO SANTA MARIA

Estudio inicial.

Mi preocupación inicial es la de construir una Sta.Mª. diferente de los modelos que se pueden encontrar en los museos y exposiciones, prácticamente todas son muy similares en su formato. Hacerla igual no resultaría muy motivador, así que después de consultarlo, estudiarlo y ver distintas opciones he encontrado una fórmula un tanto innovadora por el diseño.
Construiré el casco en tres secciones empleando maderas distintas a las que comúnmente son más utilizadas en este barco.
Las maderas a emplear van a ser nogal para baos, cintones, cuadernas y palos, cerezo para las cubiertas y peral para las tracas. Las secciones de proa y popa irán cerradas aunque se podrá visualizar el interior desde la parte abierta. Quiero mostrar mobiliario y otros elementos como carga, alimentos, cordaje y velas de repuesto, etc.
La escala del modelo será de 1:41 lo que me da una maqueta de unos 51 cm. de casco medido desde el castillo a la toldilla, eslora 44cm mas 7 cm. del castillo y 14 cm de manga.
Para hacer las cuadernas he diseñado unos moldes confeccionados con madera de balsa (muy blandita) pero rígida lo suficiente. La cuaderna maestra y las centrales tienen una curvatura muy suave, casi plana en la sentina, y después muy redonda en los costados, acabando en la regala prácticamente recta. Esta característica de las cuadernas permite trabajar con comodidad las varillas de nogal de 5x2 mm.

Preparación de los moldes: Los moldes como he dicho antes los preparo con madera de Samba de 10x1 cm. Lo primero que se hace es dibujar el perfil de la cuaderna sobre la tabla. Trabajo sencillo ya que en la caja de formas viene incorporada una cuadricula que nos permite copiar y transportar las medidas con un compás desde el papel a la madera. Una vez dibujada la cuaderna, se traza una línea paralela a 2 mm por el interior de la línea resultante, se trata de ocupar el espacio del grosor de la varilla de nogal, por esta línea se corta la tablilla, reservando las dos (positivo y negativo) porciones ya que ambas serán útiles. La pieza que resulta ser el interior de la cuaderna le llamaremos negativo y a la otra positivo. Se practicaran 4 ó 5 orificios en el negativo (según el tamaño) en los que quepan los sargentos (unos 12 mm de diámetro) y en el positivo se recortará el sobrante para adaptar los sargentos.

Se han de tener las varillas en remojo al menos media hora, debe empaparse toda la madera para que sea suficientemente dúctil al moldeado y no se nos rompa. Fijamos el negativo en un tornillo de banco y lo empapamos de agua para evitar que absorba la de las varillas. Medimos la longitud de la cuaderna y cortamos algo mas de lo que necesitemos, apoyamos la varilla sobre el molde en el centro y mediante un taco la fijamos con un sargento con firmeza, sin apretar demasiado para no aplastarla.
Por los extremos de la varilla la vamos combando suavemente sin forzar hasta un tercio de la curvatura total, ahí, con unas gomas, la mantenemos un rato, mientras tanto seguimos aportando más agua a la varilla, con ello conseguimos mantener la flexibilidad necesaria de la madera. El siguiente paso es mas delicado, se trata de seguir doblando sin que se nos rompa, al principio es una lata porque no se calcula fácil la presión que se ha de ejercer, es preferible ser cauto, porque el mas mínimo paso en falso parte la varilla. Una vez conseguido el recorrido que buscamos, se fija de nuevo con gomas mas cortas y al cabo de un rato se puede doblar completamente. Según vamos avanzando con la curvatura, aquellas porciones que se puedan fijar se les aplicarán progresivamente los sargentos respectivos. Con la curvatura conseguida colocaremos el positivo sobre la varilla en el negativo
Una vez acabado le pondremos más agua y lo ponemos a secar en un lugar que proporcione una temperatura cálida para forzar un secado rápido y, mediante el calor, hacer que la madera se quede como deseamos. Una vez conseguida la curvatura, y ya fuera del molde le mantendremos las gomas de tensión a fin de mantener la forma, recordemos que la madera tiene memoria y, si no se mantiene la tensión, poco apoco va recuperando su morfología. No soy partidario de utilizar la pistola de calor por el riesgo de quemar la madera con cierta facilidad, y la mayoría de los sargentos son de plástico que con el calor de la pistola se convierten en un churro.

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